lunes, 17 de septiembre de 2007

La Puta y Santa Verdad

Eran las 17:05 y mi celular recibe un mensaje que en cuanto suena, mi corazón brinca porque de antemano ya sabe quien es el remitente de una curiosa invitación a 'peluciar' en el cine. Evidentemente no la iba a rechazar. A pesar que constantemente daba vueltas en mi cabeza que prefería ir a una fonda en esta semana que al cine, estaba ahí a las 18.00 misteriosamente en contra de toda mi impuntualidad innata. Luego de 20 minutos y sin poder evitar mi show por el atraso, llegan las dos personas con quien iba a estar en esta tarde de lunes feriado extraordinario.

Al grano: luego de perder y subirle el ego al "Campeón del universo" y de infructuosos intentos de entrar a ver una película gratis, nos resignamos contra toda voluntad a pagar por ver Casa de Remolienda.

Debo reconocer que de todos modos me parecía una película llamativa, pero si fuera hombre, me habría parecido imperdible.

La razón: el filme se desarrolla en una casa de putas. Y además cuenta con un elenco de actrices esculturales y dispuestas a sacarse la ropa rente a cualquier cámara.

Iba dispuesta a verla porque, reitero, me parecía llamativa. Pero era un prejuicio muy desacertado. Lo que tenía de llamativa lo tenía de lenta. Lo que tenía de actrices regias, lo tenía de actores feos.

Durante 92 minutos estuve sentada viendo una película en resumen: Mala.

No estaba tan mal enfocada, mi amiga en el cine y las mujeres entrevistadas por msn la habían encontrado también fome. Y lo que comprobaba mi teoría de la poca objetividad masculina ante este tipo de películas: no sólo mi pololo la había encontrado buena, sino también el resto de los hombres encuentados.
Hay cosas rescatables, la película gozaba de una buena ambientación, tanto en el paisaje como en la época. Y además ya sé a que me dedicaría en un hipotético fracaso universitario. JA!

domingo, 16 de septiembre de 2007

Big Girls Don't Cry

Desde Inevitable de Shakira no recordaba que una canción pudiera identificar al 90% de las mujeres.
Ahora Fergie en su exitoso intento de solista, dice en una canción todo lo que queremos -o no queremos- escuchar.
Es que con una canción pop siempre se ha podido decir mucho... pero ahora toca nuestro punto más débil: ¿Cómo dejas todo atrás para estar contigo misma?
Y es que por genética suele suceder que nos da miedo encontrarnos con nuestro YO interior para crecer. Pareciera ser que necesitaramos constantemente de los demás para hacerlo, tener un apoyo o algo. Y es parte del ser humano temerle a la soledad.
Pero aun cuando la soledad pueda ser constructiva tendemos a huir de ella.
Ahora Ferfie es más valiente que todas, y para resolver sus problemas personales deja lo que la hace más feliz, deja su pareja, su vida, para alejasre a auto-reencontrarse.
Y en tres estrofas con un coro pegajoso, intenta dar una explicación al porqué abandona, y cómo nunca olvidará.
Todo un reto cuando reconoce que el problema no el él, es ella. Y suena igual a la nunca bien ponderada excusa para terminar una relación.. y tratar de no herir al otro. Pero que distinto suena cuando a la vez se reconoce que es lo mejor que tiene, que nunca lo olvidará porque "ella será su mejor amiga y el será su enamorado", aunque no esten juntos.

Un discurso increíble para hacer entender a un hombre las razones de importancia para irse, sin nunca dejar de amarlo.

Y como la naturaleza comprueba que la fuerza femenina es sustancialmente mayor que la masculina en todos los aspectos de la vida que no tengan que ver con una innata brutalidad... Ahora esta canción deja por el suelo la retrógrada teoría de que los hombre no lloran. Bah! Las mujeres grandes no lloran.