domingo, 28 de octubre de 2007

[ te echo de menos... lo digo al aire... te busco, te pienso, te siento y siento que como tú no habrá nadie.
Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oirte, de hablarte...
Tengo razones, razones de sobra...
para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra... ]
Hace casi dos años que me baja en ocaciones cierta nostalgia, como la que he sentido especialmente esta semana. Es por esas historias que no te gusta contar, pero que te encanta recordar. De esas amistades que se dan una vez en la vida, y que cuando se pierden, duelen en lo más profundo. Pero el recuerdo duele, duele sobretodo cuando hace 4 días habría sido el día más feliz que podríamos haber vivido juntas, era el reencuentro de Soda Stereo en los escenarios, y sé que te encanta tanto como a mí. Yo lo pasé igualmente bien, no me puedo quejar de nada, menos de la compañía. De hecho, no relacioné el tema hasta que sonaba Persiana americana, y recordé un muy lujurioso baile en el vestidor mientras cantábamos...JA!. Y ese día en la noche, apesar del cansancio, antes de dormirme, evoqué en mi mente cada uno de esos instantes, y entre risa y pena, me dormí pensando que ojalá pudieras revivirlos tú también.
Ni siquiera sé porque escribo esto si sé que nunca lo leerás, pero creo que es la única forma de desahogar este nudo en la garganta. Y es que odio no ser capaz de exteriorizar las penas tanto como las alegrías. Y es que tú eras con quién se me hacía más fácil.
No podría decir con certeza que es lo que extraño, no sé si es a ti o a lo que significabas en mi vida. Aunque yo no suelo ser así, sé que si encontrara una amistad que me entregara lo que la nuestra me entregaba, no me sentiría tan vacía.
Aún asi hay cosas que llenan ese vacío, sobretodo porque tengo la ventaja -o desventaja- de olvidarme esporádicamente de las cosas, y por eso no pienso en el tema por largos periodos de tiempo. Aun cuando todo está bien, cuando en mi casa las relaciones están mejor que nunca, cuando me siento tan plenamente enamorada, y tenga suficientes amistades tanto antiguas como nuevas; sigue ahí el vacío que dejaste, y que lleva a que a pesar de que este rodeada de gente que me llena de afectos, me sienta más sola que nunca.
Pero me tranquiliza saber que probablemente después de hoy, dejes de dar vueltas en mi cabeza, y que todo se sienta igual que siempre.
Pero cómo me gustaría que las distancias no nos hubieran alejado... Me encantaría compartir un fin de semana como antes, aunque fuera una noche por msn. Que me acompañaras a comprar ropa -acción que llevo tiempo haciendo sola-, que salieras a veces conmigo y mi pololo que no alcanzaste a conocer, y que estoy segura que se llevarían increíble...
En fin, llevo meses sin saber de tí, pero espero que estés bien, disfrutando de las noches valencianas, y que hallas encontrado el amor que acá nunca encontraste, y una amistad como la nuestra. Y bueno, que seas feliz, como lo soy yo ahora. Y un día quizas podamos compartir esa felicidad y olvidar tanto tiempo lejos.

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