Siempre pasa que cuando se cumplen años, uno empieza a recapitular su vida. Al menos cuando acaba toda celebración, yo lo hago.
Hace 19 años, era rubia, rosadita y dulce. Hoy sólo soy rubia por los recuerdos que quedan en mi pelo de un impulso inexplicable. Sólo soy rosada al sol o cuando algo me da mucha verguenza. Y de dulce, aceptémoslo, queda bastante poco.
No me gusta el número 19, lo siento un número indeciso. Y es que para mi hasta los números tienen un carácter especial.
Siento que he cambiado harto. Cambiado, no madurado. Es que la vida te cambia, el tiempo, las circunstancias y por sobretodo la gente. He conocido gente muy linda, he aprendido mucho de cada uno. Aunque desgraciadamente a veces también las cosas negativas.
Hoy recuerdo momentos muy malos de mi vida, todos acompañados de gente que no me hizo bien, y de la que me tuve que alejar... a veces de la peor manera. Asi como he tratado de mantener a mi lado a la gente que me da felicidad.
Quisiera decir que he sido siempre la mejor persona. Pero nisiquiera ahora podria decirlo. Aunque no me considero para nada una mala mujer.
Generalmente hablo mucho, y he tenido que aprender a callar a veces. Quisiera no mirar a los ojos, porque ellos si que no pueden ocultar nada. Creo que ahora soy mucho menos demostrativa, porque los sentimientos más profundos son los más vulnerables. Nunca me han roto el corazón, y lamento de verdad haber tirado tantos corazones a la basura. Creo que aprendi a controlarlo todo: los besos, los abrazos, las expresiones de amor y de cariño, las lagrimas, y los sentimientos mas bajos del ser humano.
Disfruto mucho de las cosas simples de la vida y creo que los días más felices son cuando mi pololo me dice que me ama, cuando mis papás no tienen cara de cansados, cuando mis hermanos llegan contentos del colegio porque les fue bien o porque tienen un nuevo amigo, cuando quienes quiero cumplen sus metas, y cuando al acostarme siento que no tengo nada que pedirle a Dios, sólo algo que agradecer. Claro que esto no pasa siempre, y por eso la felicidad nunca es constante.
Hay cosas que nunca cambian. Sigo impulsiva, caprichosa, mañosay peleadora. Creo también que nunca he dejado de sonreir aunque mi caracter es cada vez mas fuerte. Creo en el amor como el sentimiento más potente y el mas satisfactorio. Siempre he sido apasionada y erseverante. Soy coqueta, pero no muy enamoradiza. Desconfiada, insegura a veces.Pero si hay algo en lo que confio es en en mi misma, en mis capacidades, porque aunque lo parezca a veces, nunca he sido tonta. Aunque soy indecisa a veces, creo que he elegido bien a quienes tengo a mi lado. Y espero que se mantengan ahi en los próximos cumpleaños.
miércoles, 6 de febrero de 2008
19 inviernos
Publicado por
Daniita
en
19:08
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1 comentario:
felices 19 otoños x)
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